(EL NACIONAL, Caracas) "La catástrofe que significa para el régimen el triunfo del socialdemócrata Alan García hará que caigan varias cabezas, sobre todo en la Cancillería.
En la lista aparece el vicecanciller Pavel Rondón, quien aprovechó la ausencia de Alí Rodríguez para jugárselas todas a que Chávez tendría otra cabeza de playa en Perú. El propio Alí Rodríguez tampoco está a salvo por haber guardado un silencio cómplice. Lo mismo sucede con José Vicente Rangel, que sabía desde hacía dos semanas que la derrota de Humala era irreversible y dejó que Chávez hiciera el ridículo de su vida. La primera que cayó en desgracia fue la teórica marxista cubano–chilena Marta Harnecker, viuda del legendario jefe de la inteligencia cubana Manuel Piñeiro, alias “Barbarroja”, desalojada feamente de la oficina que hasta la semana pasada tuvo asignada en el Palacio de Miraflores, por discrepar de la política exterior hacia el Cono Sur y particularmente por las injerencias en Bolivia y Perú".